EL ARTE DE ARBITRAR EN DOS MUNDOS SOBRE RUEDAS miércoles, 16 de septiembre de 2026 Galería Vídeo De las canchas de baloncesto a la velocidad del hockey eléctrico: el viaje de Eduardo Cosmea, el colegiado asturiano que acaba de hacer historia internacional en Amberes. El arbitraje no es solo aplicar un reglamento a rajatabla, sino una vocación camaleónica. Así lo demuestra el colegiado Eduardo Cosmea, cuya trayectoria comenzó en el baloncesto convencional en 2014, saltó al Baloncesto en Silla de Ruedas (BSR) en 2019 y ahora se despliega en el Hockey en Silla de Ruedas Eléctrica (HSRE). Tras su reciente paso por el torneo internacional de Amberes (Bélgica), Cosmea analiza los retos de cambiar radicalmente de chip mental, los entresijos de una disciplina magnética y el hito que acaba de firmar para el arbitraje español.Arbitrar disciplinas tan distintas exige una flexibilidad mental absoluta porque la dinámica en la pista cambia por completo. Mientras que en el baloncesto y en el BSR se juega mucho con el volumen vertical -tiros, rebotes, bloqueos y la fuerza física del torso-, en el hockey todo transcurre a ras de suelo y a una velocidad endiablada marcada por los motores. Esto obliga a los colegiados a cambiar los ángulos de visión y a mantener un seguimiento visual milimétrico de la bola. Además, la lectura del contacto es totalmente distinta. "En BSR juzgas el choque entre sillas manuales y la posición de las ruedas, mientras que en el hockey manejas la fuerza de los motores y el uso de los sticks o los T-sticks", explica Cosmea, quien añade que, aunque en los deportes adaptados hay mucha táctica, "el hockey hace de la estrategia una herramienta indispensable".Para el árbitro, el baloncesto siempre ha sido su casa, pero la oportunidad de formarse en hockey coincidió con una etapa clave de reestructuración de ligas y aparición de nuevos equipos. Fue el contexto idóneo para salir de su zona de confort e involucrarse desde dentro. "Descubrir el hockey ha sido un verdadero regalo: me ha demostrado que la vocación arbitral no se limita a un único deporte, sino a la entrega al juego y al deseo constante de seguir aprendiendo", confiesa.Esta evolución ha tenido su recompensa en la APHC 2V2 CUP de Amberes, que ha significado su estreno pitando fuera de España. Una vivencia inolvidable que consolida el gran premio que se trajo del torneo de Granollers a finales de agosto: entrar en el prestigioso Referees Development Group (RDG). El logro marca un hito histórico al ser la primera vez que se incorporan dos colegiados españoles a la vez a este grupo internacional de desarrollo. A pesar del desafío del idioma, ya que el inglés se convirtió en su lengua diaria de trabajo en la pista y en las reuniones técnicas, la experiencia ha sido un punto de inflexión. Medirse en un escenario así y sentir el respaldo internacional le hace volver a casa con las pilas cargadas y la certeza de que el trabajo constante da sus frutos.